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Cómo detectar el autismo en las primeras etapas de la infancia.

El autismo, o trastorno del espectro autista (TEA), es una discapacidad del desarrollo que puede afectar a cada persona de diferentes maneras. La comunidad autista es diversa y las formas en que las personas se comunican, piensan e interactúan varían ampliamente. Cada persona autista experimenta el autismo de manera diferente, y sus necesidades pueden cambiar y evolucionar con el tiempo. Si bien algunas personas pueden necesitar más apoyo en la vida cotidiana, otras necesitan menos.

¿Qué tan común es el autismo?

El autismo puede diagnosticarse en niños, a veces a los 18 meses de vida, así como en adolescentes y adultos. Muchos factores ambientales, biológicos y genéticos pueden hacer que un diagnóstico de autismo sea más probable. Entre los factores de riesgo, se pueden incluir los genes propios, la edad avanzada de los padres y los antecedentes familiares de autismo, según lo que indican los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, CDC).

El autismo no es provocado por la crianza deficiente de los padres ni por las vacunas. Se produce en todos los grupos raciales, étnicos y socioeconómicos. Según los CDC, a aproximadamente 1 de cada 44 niños en los Estados Unidos se le diagnostica TEA.

¿Cómo se diagnostica el autismo?

Los médicos usan pruebas conductuales y de desarrollo para hacer un diagnóstico de autismo, porque las pruebas médicas, como los análisis de sangre, no pueden diagnosticar estos trastornos. Actualmente, un diagnóstico de autismo incluye una evaluación del desarrollo realizada por un médico que verifica si el niño está aprendiendo habilidades básicas para su edad o si hay retrasos. Se recomienda la evaluación del desarrollo en las visitas regulares al médico del niño saludable.

Debido a que varios factores pueden influir en el desarrollo del autismo, también se usa una evaluación completa por separado para diagnosticar TEA. Esta evaluación puede incluir observar el comportamiento y el desarrollo del niño, entrevistar a los padres y realizar pruebas genéticas, evaluaciones de audición y de la vista, y pruebas neurológicas y de otro tipo.

Las características del autismo pueden observarse durante la primera infancia, pero el autismo tiende a no diagnosticarse hasta mucho más adelante en la vida, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

¿Cuáles son los signos del autismo?

Estos son seis signos que debe buscar en la primera infancia:

Pocas sonrisas o ninguna sonrisa evidente y contacto visual limitado.

Poco o nada de intercambio de sonidos, sonrisas o expresiones faciales.

Poca o ninguna respuesta al nombre, ningún intercambio de gestos, como estirarse o saludar.

Cantidad escasa o nula de palabras.

Muy pocas frases o ninguna frase significativa de dos palabras.

Evita el contacto visual; presenta un retraso en el desarrollo del lenguaje; prefiere estar solo.

Las personas que tienen TEA, independientemente de cuál sea la edad, también pueden compartir los siguientes comportamientos e intereses:

  • Agitar las manos, columpiar el cuerpo o girar en círculos.
  • Alinear objetos y molestarse cuando cambia el orden.
  • Jugar con juguetes de la misma manera cada vez.
  • Reaccionar ante la forma en que las cosas se sienten, se ven, huelen, suenan o saben.
  • Repetir palabras o frases.
  • Querer seguir determinadas rutinas.

Según investigaciones, el diagnóstico y la intervención de alta calidad a una edad temprana pueden mejorar la comunicación, el aprendizaje y el desarrollo cerebral. Una vez que las personas reciben el diagnóstico, la OMS enfatiza que los niños, los adolescentes y los adultos que tienen autismo y sus seres queridos deben recibir información, servicios, remisiones y apoyo práctico. Es importante conocer las señales del TEA y tomar medidas oportunamente. Si considera que su hijo podría tener TEA, le alentamos para que hable con el pediatra de su hijo.

Fuente: es.sharphealthplan.com